jueves, 3 de abril de 2008

Esos Días...

La verdad es que iniciar este diario electrónico tiene su mérito. No es que me queje (bueno en realidad, sí) el problema es que no se puede tener más terrible semana que ésta. Inicio todo el Domingo. No dormí nada trabajando para terminar un trabajo de Inglés que valía 2 puntos de la calificación final. Había arreglado todo de una forma preciosa. Le pusé hasta headings hechos en Corel. Terminé a las 6:00 am. Entro a las 8:00 am. Prendí el boiler para meterme a bañar y dormir unos 15 minutos sin problema. Pero qué sorpresa... a pesar de oir las 24,000 alarmas que pongo (ok, ok, exageré, exageré) no me levanté. Cuando abrí los ojos ya eran las 8:00 am, ¡llegaba tarde para Inglés! Me bañé hecha humo, me puse el uniforme, cojí mi mochila y apresuré a mi madre al auto. Cómo tenía que hacer una tarea importante le pedí a madre que me esperára en lo que la hacía en el auto, en fin no alcancé. Llegué tarde, creo que ya es como repetirme. Terriblemente tarde. Lo peor es que también la tarea para Metodología no estaba terminada, gracias a la Providencia alcancé a terminarla con mi compañera de equipo mientras pasaban las exposiciones. En cuanto terminó la clase corrí para entregarle mi bella tarea de Inglés a la maestra la cual la rechazó tajantemente. Se lo pedí varías veces, ya rendida le pedí la oportunidad de que no la valiera pero siquiera le echase un vistazo. Nada. Me dio coraje sentir las lágrimas agolparse en mis lagrimales. Sentía como me temblaba la voz y me maldecí por quedarme dormida. Al fin y al cabo me retiré. Una compañera que dentro de la escuela es insoportable pero fuera me cae muy bien me propuso algo que me pareció anti-ético, sacar un justificante para ir sobre la orden de la maestra Dalia (la profesora de Inglés) de que la fecha única para entregar el trabajo (de 20% en la calificación final) fuera el 31 de Marzo a las 8:00 am. Ella lo hizo y de me ofreció la oportunidad, pero creo que la maestra se hubiese sentido agredida que recurriera a una autoridad superior a ella para obligarla a cambiar su orden.
Lo bueno es que para controlar las lágrimas me forcéa pensar en esperar a poder llorar con David, por que es donde me siento más segura y necesitaba su apoyo. Siguiente una exposición, el salón hablando todos faltándonos el respeto, a Acuñí y a mí. El colmo era el maestro hablando en las butacas de atrás, ni el mismo sabía de qué estaba hablando lo cuál me tenía ya sin cuidado sólo intentaba controlarme y terminar lo mejor posible. Esa exposición subiría mi promedio de 9.5 a 9.9, en Ecología, claro. Psaron así las clases. Cuándo revisé si la maestra de MCLI había revisado las fichas que habíamos hecho tan bien y con tanta prisa me sorprendió descubrir que había revisado ambas, las maltrechas y las bien hechas, me sacó una sonrisa saber que los maestros del CETYS, algunos están tan totalmente absortos en que la clase salga bien que ni siquiera se dan cuenta de lo que hacen. Y terminan por fallar, pero, bueno, al fin ni me afectó, pero si me ayudó a sonreír. Se acabó la clase. No recuerdo si fue el Martes o el Lunes (que es el día que les cuento) que mi equipo ganó al fin el premio del mejor sombrero, (lo cual era obvio, pro que yo lo había diseñado) y segundo en mejor presentación, pero por que no podíamos ganar doble primer lugar, por que se habría visto mal. En fin...Las últimas horas fueron de desarrollo comunitario.


Para no pensar me pusé los audífonos y la música al máximo volumen. Trabajé hasta quedar molida. Eso era justo lo que necesitaba olvidar tan mal día. Me sirvió bastante. Quedó bonito. Yo planté esta flor:

Me hizo muy feliz, fue la única parte del día que valío la pena, excepto en el momento en que una compañera, que la verdad no es la mejor persona del mundo, hizo un comentario que no oí, pero era mal intencionado. Pero, a palabras necias, oídos sordos. Seguí con mi labor, un compañero me enseñó un caracol, bueno un par de caracoles que retozaban en las raíces de una de sus plantas. Me puse a cantar la canción del caracol. Me regalaron muchas sonrisas esos caracolitos. Para cuando volvímos, me moría de hambre y tenía muchísimo sueño. Creo que me quedé dormida en algún momento y cuando abrí los ojos, creo que David ya había llegado. Se le veía cansado y me dijo que no podría quedarse esa tarde en casa, una lástima. Lo necesitaba tanto a mi lado, pero entiendo que él necesitaba ese día. El también había tenido un mal día. Al final lo dejamos en su casa, yo a la mía y avancé tarea.

Bueno, está bien, no fue el peor. Cuando el conté a mi madre ella me dijo:
"Yo creí que habías tenido peores."

Así que le di la razón, pero ese fue el peor en el CETYS. Creo... Ya despué lo olvidaré. Creo que lo pasado pasado... y esta semana estuvo de lo más rara. Pero terminó bien. Hoy Sábado, que acaba la semana, puedo resumir que no fue lo que yo esperaba, pero no tan terrible como parecía en ese momento.

Conluye mi primera entrada.

Sofía.
Seep, esa soy yo.



1 comentario:

Son Goku dijo...

Que bien!!!

soy el primer comment en tu blog!!!:)

espero y lo actualizes bastante:)

siempre es bueno leer un blog de alguien k conoces :)

eres tu la de la foto?? 8-):):)

bellizima :)